Photo: Williams Media Centre
El inicio de temporada 2026 está siendo especialmente complicado para Williams Racing. El equipo británico se enfrenta a un serio problema de comportamiento en su monoplaza FW48, conocido como “three-wheeling» (llevado al español algo así como a tres ruedas), una situación en la que el coche levanta una de sus ruedas en plena curva. Esto provoca una pérdida significativa de agarre y hace que el coche sea impredecible al límite.
El propio Alex Albon lo ha señalado como el mayor problema del coche, en un contexto que ya estaba marcado por otros inconvenientes como el exceso de peso del monoplaza y varios problemas de fiabilidad.
Un fallo que rompe el equilibrio del coche
En la Formula 1 moderna, el rendimiento de un monoplaza depende de un equilibrio extremadamente preciso entre aerodinámica y mecánica. La carga aerodinámica presiona el coche contra el asfalto para aumentar el agarre, mientras que la suspensión debe gestionar esa fuerza para mantener las cuatro ruedas en contacto constante con la pista. En el caso del FW48, ese equilibrio parece haberse roto.
Cuando el coche levanta una de las ruedas, casi siempre tratándose de la trasera interior, en curva se produce una reacción en cadena:
- Pérdida de agarre mecánico: tres neumáticos pasan a soportar la carga de cuatro.
- Desestabilización aerodinámica: la altura y el ángulo del coche cambian bruscamente, afectando al funcionamiento del fondo plano y el difusor.
- Pérdida de confianza del piloto: el balance del coche cambia en mitad de la curva y resulta muy difícil de controlar al límite.
Tras probar múltiples ajustes durante el fin de semana en China, Albon reconoció la gravedad del problema. “Nada parece solucionar el coche”, lamentó el piloto tailandés después de probar diferentes configuraciones.
Un desafío enorme para salvar la temporada
La dificultad para gestionar curvas largas o combinaciones de frenada y giro no es un problema nuevo para Williams, pero en el FW48 parece haberse agravado.
Uno de los factores señalados por los ingenieros es una suspensión demasiado rígida, algo que el propio Albon ya había criticado anteriormente. También se sospecha que el coche funciona con ajustes de altura demasiado agresivos, pensados para maximizar la carga aerodinámica en simulación, pero difíciles de mantener estables en condiciones reales. El resultado es un monoplaza que funciona en el túnel de viento, pero no en la pista.
La hoja de ruta de Williams
Para intentar reconducir la temporada, el equipo deberá centrarse en varios objetivos clave:
- Sobrevivir a las próximas carreras mientras recopilan datos del coche.
- Aprovechar el parón de abril para reducir peso y mejorar la carga aerodinámica.
- Replantear el enfoque mecánico del monoplaza, revisando la suspensión y su rigidez.
- Alinear simulación y realidad, uno de los principales puntos débiles señalados por los pilotos.
El problema del “three-wheeling” del FW48 no es solo un inconveniente técnico. También es un recordatorio de hasta qué punto la Formula 1 moderna depende de una plataforma aerodinámica extremadamente sensible. Y cuando ese equilibrio falla, incluso el monoplaza más avanzado puede quedarse con solo tres ruedas funcionando realmente en pista.
Artículo basado en la información de MotorSportive.
Acerca del autor
Guillermo Herrero Jiménez
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CEO y Director de SemaforosFuera. Narrador, redactor y locutor deportivo especializado en Formula 1 con un solo objetivo: hacer que el mejor deporte del mundo llegue a todos los públicos.
