Senna y Prost: el cúlmen de su rivalidad en el GP de Japón de 1989
Photo: FormulaRapida
El Gran Premio de Japón de 1989 es uno de los episodios más polémicos y recordados de la historia de la Formula 1. En el circuito de Suzuka, los compañeros de equipo de McLaren, Ayrton Senna y Alain Prost, chocaron en plena lucha por la victoria y por el campeonato del mundo.
Aquel incidente, ocurrido en la penúltima carrera de la temporada 1989, terminó siendo decisivo para el título y marcó uno de los momentos más tensos de la rivalidad entre ambos pilotos.
Una descalificación dudosa que decidió un Campeonato del Mundo
Prost llegaba al Gran Premio de Japón como líder del campeonato. Senna, por su parte, necesitaba ganar la carrera para mantener opciones reales de luchar por el título en la última cita del año.
Durante las últimas vueltas en Suzuka, el brasileño presionó intensamente a su compañero de equipo hasta que, al llegar a la chicane final, el triángulo de Casio, intentó un adelantamiento por el interior. Prost, a sabiendas de que su compañero había realizado un movimiento tardío, le cerró la puerta. La maniobra terminó con ambos McLaren chocando y quedando bloqueados en la escapatoria. Prost abandonó inmediatamente, mientras que Senna consiguió volver a pista con ayuda de los comisarios.
A pesar del incidente, Senna logró reincorporarse a la carrera, pasó por boxes para reparar el coche y finalmente cruzó la meta en primera posición. Sin embargo, horas después la Federación Internacional de Automovilismo decidió descalificar al piloto brasileño.
La sanción se debió a varios factores, entre ellos:
- recibir ayuda externa para volver a pista
- reincorporarse recortando la chicane
- una maniobra considerada irregular tras el accidente
Con esta decisión, la victoria oficial del Gran Premio pasó a manos de Alessandro Nannini, que heredó el triunfo con el equipo Benetton. Además, hay que destacar las sanciones postcarrera que tuvo el brasileño: multa económica y retirada de la superlicencia (aunque no se llegó a ejecutar). Ayrton calificó lo sucedido como una «manipulación del campeonato» y su guerra con el presidente de la FIA, Jean-Marie Balestre, estalló en los medios de comunicación, llegando Senna a valorar la posibilidad de terminar su carrera en la Formula 1.
"No fue culpa de nadie"
La descalificación de Senna permitió que Prost se asegurara matemáticamente el campeonato del mundo de Formula 1 de 1989, logrando así su tercer título mundial. Aunque el francés no ganó la carrera en Suzuka, el resultado fue suficiente para cerrar el campeonato antes de la última prueba del calendario.
Con el paso del tiempo, Prost ha insistido en varias ocasiones en que el accidente no tuvo un único culpable, llegando a declarar que «no fue culpa de nadie«. El francés explicó que Senna llegó demasiado rápido a la chicane y que abrir la puerta en ese momento habría hecho imposible completar la curva. Según Prost, él simplemente defendió su posición en una situación límite en la que ambos luchaban por el campeonato del mundo.
En 1990, Senna se tomó la revancha
La tensión entre los dos pilotos no terminó en 1989. Un año después, en el Gran Premio de Japón de 1990, la rivalidad volvió a estallar en el mismo circuito. En ese año, el francés abandonó la estructura de McLaren, con la que había sido tres veces campeón, para pilotar en Ferrari tras no aguantar la situación interna de los de Woking.
En aquella ocasión, Senna y Prost chocaron en la primera curva nada más comenzar la carrera, dejando a ambos fuera de competición. Esta situación vino influenciada por la decisión de no cambiar el lugar de partida del poleman, que en este caso fue el brasileño. Ayrton señaló que le parecía injusto que el más rápido partiera desde la zona sucia del trazado japonés, y puso el foco, de nuevo, sobre Balestre. El abandono de los dos pilotos permitió que Senna se proclamara campeón del mundo de Formula 1 de 1990, en un episodio que muchos interpretaron como una revancha por lo ocurrido un año antes.
Los incidentes de Suzuka 1989 y 1990 consolidaron la rivalidad entre Senna y Prost como una de las más intensas de la historia del automovilismo. Dos campeones del mundo, compañeros de equipo convertidos en enemigos y dos choques consecutivos en Japón que quedaron grabados para siempre en la memoria de los aficionados a la Formula 1.
Acerca del autor
Guillermo Herrero Jiménez
Administrator
CEO y Director de SemaforosFuera. Narrador, redactor y locutor deportivo especializado en Formula 1 con un solo objetivo: hacer que el mejor deporte del mundo llegue a todos los públicos.

Que historia tan chula!