Photo: F1 Media Centre
Finalizado el Gran Premio de Italia y casi una semana después de conocerse los resultados de la segunda medición para otorgar los beneficios del ADUO, surge una pregunta inevitable: ¿cómo puede Mercedes disponer de una de las mejores unidades de potencia y, al mismo tiempo, mantenerse dentro de ese 2% que le permite realizar mejoras?
Para entender esta aparente contradicción hay que analizar qué es realmente el ADUO y, sobre todo, qué parte de las unidades de potencia está utilizando la FIA para determinar qué fabricantes pueden beneficiarse de estas oportunidades adicionales de desarrollo.
¿Qué es el ADUO y para qué sirve?
El ADUO —Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Mejoras— es un sistema creado por la FIA con el objetivo de permitir que aquellos fabricantes que se hayan quedado rezagados en el desarrollo del motor puedan reducir su desventaja.
Su funcionamiento no pretende convertir automáticamente al fabricante beneficiado en la nueva referencia. Las ventajas concedidas están calculadas para permitir reducir diferencias de rendimiento y favorecer una mayor convergencia entre los distintos motoristas.
Por tanto, recibir oportunidades adicionales de desarrollo no significa necesariamente disponer de una unidad de potencia poco competitiva en términos globales.
Y ahí se encuentra precisamente una de las claves para entender la situación actual de Mercedes y Red Bull.
El ADUO no mide toda la unidad de potencia
El punto fundamental es que el ADUO mide exclusivamente el ICE, el motor de combustión interna, dejando fuera de la evaluación otros componentes que también tienen una influencia decisiva sobre el rendimiento final de la unidad de potencia.
Según las mediciones de la FIA, Red Bull dispone del mejor ICE. Sin embargo, eso no significa automáticamente que cuente con la mejor unidad de potencia de la parrilla ni que sea el coche más rápido.
Existen otros elementos que pueden marcar diferencias. El rendimiento del turbo o la optimización del software encargado de gestionar la entrega de energía pueden alterar considerablemente el resultado global.
Precisamente por eso puede producirse una situación aparentemente contradictoria: Red Bull puede liderar la medición utilizada por el ADUO y, aun así, no disponer del conjunto más competitivo, mientras Mercedes puede quedarse dentro del margen establecido y continuar desarrollando determinados aspectos de su motor.
Red Bull queda atrapado por el sistema de medición
La situación resulta especialmente complicada para Red Bull. El fabricante no solicitó en su momento un cambio en el sistema utilizado para realizar estas mediciones y ahora se encuentra con una circunstancia difícil de gestionar.
Su ICE aparece como la referencia según los parámetros del ADUO, pero el rendimiento global de su unidad de potencia no necesariamente refleja esa superioridad.
Esto deja a Red Bull sin las oportunidades adicionales de desarrollo de las que sí pueden beneficiarse otros fabricantes y, según el escenario actual, tendrá que esperar hasta 2027 para introducir cambios en el motor.
Un problema añadido a una temporada en la que el equipo austriaco ya está teniendo que afrontar numerosos contratiempos, entre ellos los problemas relacionados con la seguridad de su alerón giratorio.
Si Red Bull todavía conservaba alguna posibilidad de llegar al tramo final del campeonato luchando por la segunda o incluso la tercera posición del Mundial de Constructores, estos problemas complican todavía más su situación.
Cada contratiempo supone recursos y tiempo que deben destinarse a solucionar problemas en lugar de continuar desarrollando el rendimiento del monoplaza.
La combinación entre las limitaciones impuestas por el sistema del ADUO y los diferentes problemas encontrados durante la temporada provoca que revertir completamente la situación antes de 2027 resulte cada vez más complicado.
Mercedes continúa camino del doblete
El escenario es completamente diferente para Mercedes. El equipo continúa consolidando su posición al frente de ambos campeonatos y mantiene el camino abierto hacia el doblete de Pilotos y Constructores.
Actualmente, McLaren aparece como su principal perseguidor, aunque la distancia existente todavía es demasiado amplia como para representar una amenaza inmediata para el liderato de Mercedes.
Además, el equipo alemán continúa encontrando rendimiento incluso después de un par de carreras en las que había ofrecido una imagen menos dominante.
Después de dos Grandes Premios en los que el equipo alemán había mostrado una versión diferente, Monza volvió a colocar a Mercedes en el centro de la escena.
Y especialmente a Kimi Antonelli, que recordó en Italia por qué es el líder del Mundial y volvió a demostrar el potencial del conjunto formado por el piloto italiano y el monoplaza alemán.
Todavía queda toda la segunda mitad de la temporada por delante y el desarrollo continuará siendo determinante. Pero mientras sus rivales intentan encontrar las décimas necesarias para acercarse, Mercedes mantiene la ventaja deportiva y, gracias al funcionamiento actual del ADUO, también conserva margen para seguir evolucionando su unidad de potencia.
La batalla todavía no ha terminado, pero después de Monza el gran favorito para llevarse ambos campeonatos parece cada vez más definido.
