Jean Todt admite que Schumacher actuó a propósito en Mónaco 2006 y Jerez 1997
El ex jefe de Ferrari cambia su versión sobre dos polémicas históricas de Michael Schumacher. Pero el impacto real en los mundiales de 1997 y 2006 sigue generando debate.
Photo: AP
Las declaraciones de Jean Todt han reabierto uno de los debates más polémicos de la historia de la Fórmula 1: el papel de Michael Schumacher en algunos de sus incidentes más controvertidos. El que fuera jefe de Ferrari durante más de una década ha cambiado su discurso con el paso del tiempo, admitiendo ahora que el alemán actuó de forma deliberada en dos momentos clave de su carrera.
Estas afirmaciones afectan directamente a episodios como el choque con Jacques Villeneuve en 1997 y la maniobra en la clasificación de Mónaco 2006. Sin embargo, más allá del reconocimiento, surge una pregunta inevitable: ¿realmente estos actos le costaron campeonatos del mundo a Schumacher?
Todt cambia su versión sobre Schumacher
Durante años, Jean Todt defendió públicamente a Michael Schumacher en cada una de sus polémicas. Un ejemplo claro fue el incidente de Mónaco 2006, cuando el alemán detuvo su Ferrari en la curva de Rascasse durante la clasificación, impidiendo que rivales como Fernando Alonso mejoraran su tiempo.
En aquel momento, Todt negó cualquier intencionalidad, asegurando que se trataba de un error. Llegó incluso a criticar la decisión de los comisarios, defendiendo que no existían pruebas concluyentes contra su piloto.
Sin embargo, casi dos décadas después, el discurso ha cambiado por completo. Todt reconoce ahora que Schumacher sí actuó a propósito, tanto en ese episodio como en el ocurrido en el Gran Premio de Europa de 1997 en Jerez, cuando colisionó con Jacques Villeneuve.
El francés fue contundente al analizar lo sucedido en 1997:
“Chocó contra él a propósito, pero lo hizo mal”.
Además, añadió que cada vez que Schumacher perdía el control en este tipo de situaciones, acababa pagándolo muy caro en términos deportivos.
Jerez 1997: choque con Villeneuve
El incidente de Jerez 1997 es uno de los más recordados en la historia de la Fórmula 1. Schumacher llegaba como líder del campeonato, con una mínima ventaja sobre Villeneuve, y todo se decidía en la última carrera.
Cuando el canadiense lanzó su ataque en la curva Dry Sac, Schumacher reaccionó girando hacia él en un intento de defender su posición. La maniobra terminó con el abandono del alemán y su posterior descalificación del campeonato.
Todt considera que ese error fue determinante:
“Cuando vio que iba a perder el campeonato, porque tenía que estar por delante de Villeneuve, intentó evitarlo y lo hizo de forma incorrecta. Y necesitaba ayuda. Fue una mala jugada, no era necesaria»
Sin embargo, el análisis deportivo sugiere que la situación era más compleja. Villeneuve había recortado distancia rápidamente y todo indicaba que tenía ritmo suficiente para adelantar y ganar la carrera.
Incluso sin el choque, Schumacher habría tenido que defender su posición durante muchas vueltas más. Por ello, el error clave no fue tanto no prever el adelantamiento, sino la decisión de cerrar la puerta de forma antideportiva.
Mónaco 2006: aparcando en Rascasse
El segundo caso señalado por Todt es el de Mónaco 2006, conocido como el episodio de Rascasse. Allí, Schumacher fue sancionado y obligado a salir desde el fondo de la parrilla tras detener su coche en clasificación.
Según Todt, ese error también tuvo consecuencias directas:
“Como, por cierto, ocurrió en 2006, en la clasificación de Montecarlo, con Alonso, donde Michael hizo un trompo a propósito. Tuvo que salir desde la última posición de la parrilla, lo que también le costó el campeonato. Así que esos dos errores le costaron el campeonato”.
No obstante, al analizar los números, esta afirmación resulta más discutible.
En esa carrera, Fernando Alonso ganó y sumó diez puntos, mientras que Schumacher remontó hasta la quinta posición, logrando cuatro. La diferencia real fue de cinco puntos en ese fin de semana.
Incluso en un escenario ideal donde Schumacher hubiera ganado la carrera, la diferencia total en el campeonato no habría sido suficiente para cambiar el resultado final, ya que Alonso terminó el año con una ventaja de 13 puntos.
Entre la emoción y el cálculo: el legado de Schumacher
Todt también quiso contextualizar las acciones de Schumacher, restando premeditación a lo ocurrido en 1997. Según el francés, todo fue fruto de un impulso:
“Fue una reacción emocional”.
Explicando que en plena competición la mente de un piloto no funciona como desde fuera.
Aun así, reconoció que se trató de un error innecesario y que el alemán necesitaba apoyo en ese momento. Una visión más humana que contrasta con la frialdad de los análisis posteriores.
Con el paso del tiempo, estas dos acciones han contribuido a alimentar el debate sobre el carácter competitivo de Schumacher y los límites que estaba dispuesto a cruzar. Especialmente tras conocerse que en Ferrari se llegó a bromear sobre posibles estrategias en clasificación en 2006.
Lo que parece claro es que, aunque ambos episodios fueron maniobras graves y muy polémicas, resulta difícil sostener que por sí solos explican la pérdida de dos campeonatos del mundo. La Fórmula 1, como siempre, es mucho más compleja que un solo instante.
Acerca del autor
Guillermo Herrero Jiménez
Administrator
CEO y Director de SemaforosFuera. Narrador, redactor y locutor deportivo especializado en Formula 1 con un solo objetivo: hacer que el mejor deporte del mundo llegue a todos los públicos.
