Photo: Thomas Maher en X
El accidente de Ollie Bearman solo es un claro ejemplo de una normativa fracasada desde su inicio. Unos motores que divagan entre lo tradicional y lo eléctrico, que conducen a un estilo de pilotaje errático y peligroso. Dejando a un lado la artificialidad de los adelantamientos, la Formula 1 debe velar por la seguridad de sus pilotos, y con el reglamento actual, eso parece no ser así.
Una situación que no se puede repetir
La Formula 1 ha trabajado durante toda su historia por ofrecer una categoría segura para sus participantes, logrando introducir medidas exitosas a lo largo de las últimas décadas. Los monoplazas de hecho cumplen con ello, pero hay un factor con el que no contaban: su propia reglamentación. Diferenciales de velocidad irreales, generados por la gestión energética, llevan a situaciones peligrosas.
Lo acontecido hoy en Suzuka con Bearman debe ser un precedente para realizar cambios. Es algo que no se puede repetir. Carlos Sainz, que ha declarado que los pilotos ya avisaron a la FIA de esta peligrosidad, también apunta a futuros escenarios donde puede que no haya tanta suerte.
«Hemos tenido suerte de que este accidente no haya sucedido en un circuito urbano como Baku o Las Vegas».
Más de 50 kilómetros por hora más rápido iba el Haas que Franco Colapinto. Es una auténtica locura.
Comunicado de la FIA al respecto
Debido a la controversia generada entre pilotos y aficionados, la FIA ha decidido emitir un comunicado al respecto:
“Tras el accidente en el que se vio involucrado Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón y la contribución de las altas velocidades de aproximación al accidente, la FIA desea ofrecer las siguientes aclaraciones. Desde su introducción, el reglamento de 2026 ha sido objeto de constantes debates entre la FIA, los equipos, los fabricantes de motores, los pilotos y la FOM.»
«Este reglamento incluye, por diseño, una serie de parámetros ajustables, especialmente en lo que respecta a la gestión energética, que permiten la optimización basada en datos reales. Todas las partes interesadas han mantenido la postura de que, tras la fase inicial de la temporada, se llevaría a cabo una revisión estructurada para recopilar y analizar datos suficientes. Por lo tanto, se han programado varias reuniones en abril para evaluar el funcionamiento de la nueva normativa y determinar si es necesario realizar algún ajuste.»
«Cualquier ajuste potencial, en particular los relacionados con la gestión energética, requiere una simulación cuidadosa y un análisis detallado. La FIA seguirá colaborando estrechamente y de forma constructiva con todas las partes interesadas para garantizar el mejor resultado posible para el deporte, y la seguridad seguirá siendo siempre un elemento fundamental de la misión de la FIA. En esta etapa, cualquier especulación sobre la naturaleza de los posibles cambios sería prematura. Se comunicarán más actualizaciones a su debido tiempo.»
Un mes de reflexión y cambios
Abril será un mes de descanso para los aficionados, pero no debe serlo para la Formula 1. El Gran Premio de Miami que se celebrará el primer fin de semana de mayo tiene que correrse bajo un reglamento revisado y adaptado a la naturaleza de la Formula 1 y sus circuitos.
La normativa no requiere de pequeños reajustes en clasificación, necesita de un replanteamiento de concepto total para que pueda ser segura para sus participantes. De no ser así, podríamos tener situaciones no deseadas por nadie. Estoy seguro de que la Formula 1 realizará cambios, porque como siempre ha hecho y hará, el mayor espectáculo del mundo de automovilismo debe ser seguro para todos.
Acerca del autor
Guillermo Herrero Jiménez
Administrator
CEO y Director de SemaforosFuera. Narrador, redactor y locutor deportivo especializado en Formula 1 con un solo objetivo: hacer que el mejor deporte del mundo llegue a todos los públicos.
