Photo: Formula E Media Centre
Lucas Di Grassi protagonizó una de las remontadas más espectaculares de la temporada para conquistar el E-Prix de Shanghái, logrando la victoria tras salir desde la 18ª posición y adelantando a Jean-Éric Vergne en la última vuelta de carrera.
El piloto brasileño aprovechó a la perfección la estrategia, las cambiantes condiciones de la pista y una neutralización decisiva para darle a Lola Yamaha ABT su primera victoria en la Fórmula E desde el regreso de la estructura al campeonato.
Una estrategia perfecta sobre una pista cambiante
La carrera estuvo marcada por una pista que fue secándose progresivamente, favoreciendo a los pilotos que apostaron por una configuración adaptada a esas condiciones.
Mientras muchos de los favoritos perdían tiempo gestionando sus activaciones del Attack Mode, Di Grassi fue escalando posiciones con un ritmo muy superior al del resto.
La clave llegó tras un Full Course Yellow en las vueltas finales.
Mientras Joel Eriksson y Jean-Éric Vergne consumían gran parte de su Attack Mode durante la neutralización, Di Grassi conservó toda su activación, una ventaja decisiva para el desenlace de la prueba.
En la reanudación, Eriksson lideraba la carrera con Vergne y Di Grassi pegados a su difusor.
El brasileño utilizó entonces los 50 kW extra del Attack Mode para superar primero a Eriksson y, apenas medio giro después, lanzar un espectacular adelantamiento por el exterior de la primera curva sobre Vergne en la última vuelta.
Con esa maniobra selló una victoria histórica.
Se trata de su primer triunfo desde 2022, además de ampliar su propio récord como el piloto más veterano en ganar una carrera de Fórmula E, con 41 años y 328 días.
También establece un nuevo récord como el piloto de mayor edad en subir al podio de la categoría.
Wehrlein sale de China como nuevo líder del Mundial
Jean-Éric Vergne cruzó la meta en segunda posición tras liderar brevemente en la última vuelta, mientras que Joel Eriksson consiguió el mejor resultado de su trayectoria en Fórmula E al finalizar tercero y subir por primera vez al podio.
Pascal Wehrlein, que había liderado buena parte de la carrera con Porsche, terminó cuarto después de perder posiciones en los compases finales frente a los pilotos que mejor gestionaron la estrategia.
El gran beneficiado del fin de semana fue Pascal Wehrlein.
El alemán aprovechó el abandono antes incluso de la salida de Mitch Evans, cuyo Jaguar sufrió un problema técnico que impidió al neozelandés tomar la salida.
Gracias a su cuarta posición, Wehrlein abandona Shanghái como nuevo líder del Campeonato del Mundo, transformando los 19 puntos de desventaja con los que llegó al fin de semana en una ventaja de nueve puntos sobre Evans.
En la clasificación por equipos, Jaguar mantiene el liderato con 243 puntos frente a los 237 de Porsche.
Por su parte, Porsche continúa liderando el campeonato de fabricantes con 384 puntos, por los 334 de Jaguar.
La Fórmula E pone rumbo a Tokio
Tras cerrar el doblete de Shanghái, el Mundial de Fórmula E viajará ahora a Japón.
Las Rondas 14 y 15 se disputarán en el E-Prix de Tokio, que acogerá un doble evento nocturno los próximos 25 y 26 de julio, con la lucha por el campeonato completamente abierta tras el cambio de líder producido en China.
