Photo: Mercedes Media Centre
La Fórmula 1 ha dado un paso importante hacia una nueva modificación técnica de cara a 2027. Equipos, fabricantes, FIA y responsables del campeonato han acordado introducir cambios en las unidades de potencia apenas un año después del inicio del nuevo reglamento.
La principal intención es abandonar el reparto teórico del 50% de potencia térmica y 50% eléctrica, que realmente es un 55/45, para pasar a una configuración más cercana al 60/40. El objetivo es evitar que los coches dependan tanto de la gestión energética y permitir a los pilotos rodar durante más tiempo al máximo rendimiento.
Más combustión y menos electricidad
La reunión celebrada este viernes entre la FIA, los fabricantes de motores, los equipos y Fórmula 1 sirvió para acelerar el debate sobre los problemas detectados con la normativa actual durante el inicio de la temporada 2026.
Según el plan acordado, la potencia del motor de combustión aumentaría en 50 kW gracias a un incremento del flujo de combustible, mientras que la parte eléctrica se reduciría de 350 kW a 300 kW. Con ello, la Fórmula 1 pretende eliminar algunas situaciones incómodas vistas este año, especialmente en circuitos donde los pilotos se ven obligados a ahorrar batería durante demasiadas fases de la vuelta.
Aunque inicialmente se contemplaba esperar hasta 2028, finalmente todas las partes coincidieron en que era mejor actuar cuanto antes. La modificación requerirá trabajo adicional tanto en los motores como en los chasis, especialmente para adaptar los depósitos de combustible.
La FIA confirmó en un comunicado que todavía serán necesarias más conversaciones técnicas antes de cerrar el paquete definitivo de medidas. El proceso deberá pasar ahora por distintos órganos de aprobación, entre ellos la Comisión de F1, el Comité Asesor de Unidades de Potencia y el Consejo Mundial del Motor de la FIA.
La F1 sigue ajustando las reglas de 2026
Además de hablar sobre 2027, la reunión también sirvió para analizar los cambios introducidos en Miami relacionados con la gestión de energía y el despliegue eléctrico.
La FIA dejó claro que continúan estudiándose nuevas modificaciones para las próximas carreras, especialmente en materia de seguridad en las salidas y comportamiento de los coches en condiciones de lluvia. También se están evaluando mejoras en los sistemas visuales de señalización, con la intención de introducir novedades ya para el Gran Premio de Canadá.
