Photo: F1 Media Centre
La Fórmula 1 estrenará en 2026 un nuevo sistema pensado para evitar grandes diferencias entre fabricantes de motores. La FIA lo ha bautizado como ADUO —Additional Development and Upgrade Opportunities— y permitirá a los motoristas que estén rezagados disponer de ayudas adicionales para evolucionar sus unidades de potencia.
El objetivo del organismo es impedir que algún fabricante quede demasiado lejos del resto en la nueva era reglamentaria que arrancará en 2026. Para ello, se monitorizará constantemente el rendimiento de cada motor y se concederán ventajas técnicas y económicas a quienes sufran un déficit importante de potencia.
Qué es el sistema ADUO en Fórmula 1
ADUO son las siglas de Additional Development and Upgrade Opportunities, traducido como “oportunidades adicionales de desarrollo y actualización”.
La FIA evaluará el rendimiento de los motores térmicos —el ICE, Internal Combustion Engine— mediante un índice de rendimiento específico llamado ICE Performance Index. Para calcularlo se tendrán en cuenta factores como el régimen del motor, el par, la potencia del MGU-K y el impacto del rendimiento sobre el tiempo por vuelta.
Eso sí, la propia FIA reconoce que este índice no representa el rendimiento completo de la unidad de potencia, ya que el sistema híbrido ERS también tiene un papel fundamental en la potencia total de los monoplazas.
Cuándo se activarán las ayudas
El sistema entrará en funcionamiento cuando un fabricante esté un 2% o más por detrás del mejor motor de la parrilla.
Si un motorista se encuentra entre un 2% y un 4% por debajo, recibirá una actualización adicional para esa temporada y otra extra para la siguiente. Si la diferencia supera el 4%, tendrá derecho a dos mejoras adicionales en el año actual y otras dos en el siguiente curso. ¿Qué son esas mejoras? La permisividad de homologar de manera completa diferentes componentes de la unidad de potencia establecidas en el reglamento, solo 1 pieza por mejora, no el motor al completo.
La FIA dividirá cada temporada en varios periodos de evaluación. En 2026 habrá tres fases de monitorización, aunque la primera se modificó tras la cancelación de Bahréin y Arabia Saudí. Finalmente, el primer análisis abarcará Australia, China, Japón, Miami y Canadá.
Ventajas y concesiones
Los fabricantes que reciban ADUO podrán introducir mejoras en múltiples áreas de la unidad de potencia. Entre las piezas autorizadas aparecen elementos del motor térmico, turbo, wastegate, sistemas ERS, MGU-K, electrónica de control, sensores, refrigeración e incluso algunos componentes hidráulicos y fluidos.
Eso sí, las mejoras no serán acumulativas. Si un fabricante recibe una actualización extra y no la utiliza durante esa temporada, la perderá automáticamente. Cada fabricante solo es elegible para un periodo ADUO por temporada, es decir, que si Honda aprovecha sus mejoras durante el primer periodo no será elegible para el segundo aunque siga a más del 2% de la unidad de potencia líder.
El ADUO también tendrá impacto en el límite presupuestario de motores. La FIA concederá margen adicional de gasto a los fabricantes que estén más lejos del rendimiento de referencia. Los equipos con una desventaja de entre el 2% y el 4% recibirán hasta 3 millones de dólares extra, mientras que aquellos que superen el 10% de déficit podrán disponer de hasta 11 millones adicionales por periodo de evaluación.
El director de monoplazas de la FIA, Nikolas Tombazis, quiso dejar claro que el sistema no busca alterar artificialmente el rendimiento de los coches, sino ofrecer margen de desarrollo a quienes se queden atrás.
Según explicó, el ADUO “no es un Balance of Performance”, sino “un mecanismo de alivio del límite presupuestario” para ayudar a los fabricantes a evolucionar sus motores dentro del marco técnico establecido.
Además, los motoristas elegibles para el ADUO, dispondrán de más horas en el banco de pruebas para poner a punto sus unidades de potencia.
