Photo: F1 Media Centre
El Gran Premio de Barcelona ha dejado una conclusión muy preocupante para Williams. Después de tres fines de semana relativamente positivos en Miami, Canadá y Mónaco, la escudería británica volvió a encontrarse con la realidad de su monoplaza en un circuito que tradicionalmente sirve como referencia para medir el rendimiento real de cada equipo.
Carlos Sainz terminó fuera de los puntos en casa y considera que Barcelona ha confirmado que el FW48 sigue teniendo importantes carencias, especialmente en curvas medias y rápidas.
Barcelona expone las debilidades del FW48
Williams llegaba a Montmeló sabiendo que sería uno de los circuitos más complicados de la temporada. El exceso de peso del coche, que está algo por debajo de los 20 kilos, y la falta de carga aerodinámica penalizan especialmente en un trazado repleto de curvas de alta velocidad. Sin embargo, el resultado fue incluso peor de lo esperado.
«Siendo realistas, esperábamos que fuese difícil. Mirándolo ahora, creo que ha sido incluso más impactante ver lo lejos que estamos en curvas medias y rápidas, en parte por el peso, pero más importante aún por la carga aerodinámica que tenemos en el coche», dijo el madrileño.
El español terminó 12º pese a ganar algunas posiciones en la salida y aprovechar varios abandonos, llegando incluso a ser doblado en dos ocasiones durante la carrera.
«Estamos muy lejos de donde deberíamos estar»
Sainz considera que Barcelona ha servido para confirmar algo que ya sospechaban dentro del equipo, aunque la magnitud del problema ha resultado mayor de lo previsto.
«No lo llamaría una sorpresa ni una llamada de atención porque ya lo sabíamos, pero sí una constatación de que estamos muy lejos de donde deberíamos estar, de donde queríamos estar o de donde aspirábamos a estar». declaró Carlos.
Por ello, el madrileño cree que Williams necesita reaccionar cuanto antes.
«Creo que es momento de volver a la mesa de diseño y empezar a traer más cosas al coche porque está claro que en circuitos de velocidad media estamos muy lejos.»
carlos sainz
Williams tiene previstas nuevas mejoras para las próximas carreras, especialmente enfocadas en reducir el peso del monoplaza. Sin embargo, Sainz teme que esas evoluciones no sean suficientes para cerrar la brecha mostrada en Barcelona.
«Sé lo que viene y normalmente las mejoras en este equipo suelen funcionar. Pero al mismo tiempo no estoy seguro de que sea suficiente para reducir la diferencia que tenemos en este tipo de circuitos. Creo que necesitamos hacer más de lo que ya estamos haciendo», apuntó Sainz.
El español considera que cada pequeño avance puede marcar diferencias importantes dada la situación actual del equipo.
Barcelona marca el objetivo real de Williams
Más allá del resultado puntual, Sainz cree que el Circuit de Barcelona-Catalunya ofrece una fotografía muy precisa del nivel competitivo de cada escudería. Y los números no son precisamente alentadores para Williams.
«Necesitamos entender que Barcelona es un circuito muy bueno para medir el rendimiento de un coche. Este fin de semana estábamos entre 1,6 y 1,9 segundos por detrás de los líderes y entre seis y siete décimas del primer coche de la zona media. Ese es nuestro objetivo», concluyó el español.
Tras un inicio de temporada irregular, Williams afronta ahora una fase clave de desarrollo. Las próximas actualizaciones determinarán si el equipo puede acercarse nuevamente a la lucha por los puntos o si, por el contrario, Barcelona ha mostrado su posición real dentro de la parrilla de 2026. Mientras tanto, Carlos Sainz sigue con dudas en cuanto a su futuro se refiere.
