Photo: Aston Martin Media Centre
Fernando Alonso no ha tenido un buen inicio del fin de semana del Gran Premio de Mónaco. Aston Martin llegaba al Principado con la esperanza de ver un mayor rendimiento en su monoplaza con la ayuda de las características especiales del trazado. Pero el viernes del equipo británico ha sido una piedra más en el largo camino que está siendo esta temporada 2026.
El asturiano ha finalizado ambas sesiones de entrenamiento en la vigésima plaza. Durante el FP1 ha tenido un toque en la curva 10 en el que ha dañado el alerón delantero. Alonso ha comentado que este susto se ha debido a una combinación de factores, entre los que se encuentra la caja de cambios.
«El eje trasero está cargando la batería de forma masiva durante las frenadas. Y luego tienes estas reducciones de marcha en las que tienes que interactuar con el golpe de acelerador del motor para medir la siguiente marcha. Están pasando muchas cosas este año y parece que aún no estamos a ese nivel»

Más allá de este incidente, tampoco ha habido un gran rendimiento al que Alonso se haya podido aferrar para transmitir esperanzas. Cadillac, el único rival de Aston Martin esta temporada, se ha mostrado superior. Al menos con Sergio Pérez, quien ha llegado a clasificar en decimocuarta plaza en los primeros libres. El rendimiento esperado en el equipo británico no ha aparecido, lo que Alonso ha achacado a la falta de agarre.
«Es un poco de todo. Creo que en cuanto al agarre, no estamos contentos con el eje delantero. Estamos perdiendo mucho agarre delantero en el medio de las curvas. Parece que tenemos un subviraje crónico que no conseguimos resolver»
El equipo ha probado diferentes configuraciones durante el viernes, como ha afirmado Alonso, pero no han dado el efecto deseado. El regreso de Adrian Newey al muro del equipo parece ser la única buena noticia que han recibido. El británico podría aprovechar su experiencia para encontrar la solución a los problemas de agarre que han sufrido en estos primeros pasos del fin de semana mediante un set-up que facilite el trabajo a sus pilotos. Pero, incluso con esas posibles soluciones, la impredecibilidad de la caja de cambios será algo más difícil de solucionar.
«Los cambios de marcha, tanto al subir como al bajar, y el nivel de frenada al entrar en las curvas en Mónaco son cruciales para ser precisos y tener confianza en las curvas. Por el momento, la forma en que el coche reduce de marcha y la velocidad a la que se abordan las curvas son demasiado inconsistentes. No es fácil de conducir»
Sin agarre, sin confianza y sin rendimiento, el dos veces campeón del mundo acaba el primer día del fin de semana frustrado. No ha sido un inicio de temporada soñado en el box de Silverstone y no parece que vaya a mejorar, al menos hasta la segunda mitad de temporada. Lleguen cuando lleguen esas mejoras, la realidad es que Alonso no está disfrutando del que podría ser su última temporada en Fórmula 1. «Es probablemente la peor generación de coches que he pilotado en Mónaco», ha afirmado.
